
Esta mañana escuché en la radio que anoche se produjo un incendio muy cerca de mi antigua casa. Y aunque hace ya casi un año que no resido allí, el corazón se me aceleró al pensar que pude haber sufrido directamente las consecuencias de ese incendio y que de hecho mis antiguos vecinos las habrían sufrido. Por suerte no hubo pérdidas humanas que lamentar, pero estoy seguro que ese fuego originó otras pérdidas también valiosas para las personas que allí viviesen.
Así hoy, yo quiero perder muchos lastres que arrastro desde hace bastante tiempo. Los quiero quemar, quiero deshacerme de ellos y empezar con fuerza a rehacerme a mi mismo y agarrar con firmeza las riendas de mi vida.
Hoy me he mudado a vivir dentro de una caja de cerillas.

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